Soy PAS … ¿y ahora qué?

Quizás hayas acabado de descubrir que eres PAS. Sabes en qué consiste la alta sensibilidad leyendo aquí y te hayas familiarizado con todos los conceptos reflejados en el glosario. Te sientes identificado/a en muchos aspectos, ¿y ahora qué?.

La psicóloga Elaine Aron expuso siete necesidades (Aron, 2001) para una persona altamente sensible. Con el fin de que te puedan servir de guía, los exponemos y desarrollamos en esta web. De este modo, a tu propio ritmo y de forma proactiva, poder recorrer y saber qué aspectos podrías trabajar y desde qué enfoque. 

Paso 1º. Información sobre el rasgo

Debes conocer en profundidad en qué consiste exactamente el rasgo de la alta sensibilidad. Saber qué aspectos y propiedades conlleva desde una óptica positiva, te ayudará a conocer, entenderte y comprenderte en toda tu forma de ser y vivir. También servirá para dotarte de nuevas herramientas para la gestión de tu propio bienestar y mejorar tu autoestima.

Las fuentes principales de consulta las hemos recopilado en el apartado de Recursos para que te ayuden en esa tarea, además del propio conocimiento que desde el intercambio te aporten las actividades que sean de tu interés y puedas venir. 

Paso 2º. Revisa tus vivencias bajo esta nueva perspectiva

Una vez que conozcas mejor el rasgo, tendrás una valiosa linterna personal. Con este conocimiento podrás dar un nuevo enfoque y mayor luz a episodios que hayas vivido desde tu infancia o adolescencia. Las multitudes, la sobreestimulación, el agotamiento, la reacción tan emocional… Las piezas encajarán ahora desde una dimensión diferente. Te ayudarás a comprender lo que sucedía, a entender tus reacciones y trazar nuevos pasos de mejora. Este conocimiento también te ayudará a cambiar algunas creencias y modificar conceptos que quizás tuvieras arraigados sobre tu propia personalidad (timidez, introversión, etc.) ya que con esta nueva luz quizás no tenga que ser así.

En muchas de las actividades que organizamos, compartimos y ponemos en común vivencias para este prisma, de forma que sea un enriquecimiento y aprendizaje mutuo.

Paso 3º. Sanar los efectos negativos

La alta sensibilidad es un rasgo inherente a la persona. No es una enfermedad ni algo que pueda “subsanarse”, por lo que no existe tratamiento para ello. Sin embargo, una gestión errónea de este rasgo en el pasado, una detección equivocada de motivos o consecuencias, un desconocimiento que haya implicado un modo de vida complejo, etc., puede haber sido un terreno abonado para la aparición de heridas emocionales, lesiones psicológicas, falta de autoestima y otros procesos más profundos que requerirán su tratamiento directo por parte de un profesional.

En MadridPAS no trabajamos ni mantenemos ninguna relación preferente con ningún profesional, con el fin de proteger en todo momento la objetividad e independencia de la asociación. Sin embargo, sí colaboramos con líneas de investigación y apoyamos la visibilidad PAS para que la alta sensibilidad sea considerada como un rasgo relevante y transversal a tener en cuenta desde la labor profesional de la psicología. 

Paso 4º. Aprender a manejar la sobreactivación

Encontrar un equilibrio entre tú mismo y las circunstancias, respetar tus límites y tus propias condiciones. Este paso implica un amplio conocimiento de qué es la alta sensibilidad y, de forma paralela, una sanación de la autoestima: hasta dónde puedes llegar sin sobreactivarte, de qué manera conseguirlo, respetar tus necesidades, incorporar descansos necesarios y cómo integrarlo en tus pautas diarias, etc.

En este paso puedes incluir trabajos a varios niveles: desde una concepción más amplia, profunda y diáfana de cómo vives tus propias emociones y procesos internos hasta pequeños trucos para evitar la sobreactivación en entornos y circunstancias concretas.

Paso 5º. Salir fuera y participar en el mundo

No se trata de recluirse en una zona de confort que pueda acabar siendo una burbuja infranqueable, sino de salir, participar, estar en el mundo de una manera natural y legítima. La alta sensibilidad no debe predisponer para una vida diferente, de peor calidad o agazapada sino que, con el conocimiento y las herramientas adecuadas, cualquier PAS debe sentirse capaz y habilitada para contribuir en el mundo con todos sus talentos y cualidades.

En esto las actividades pueden ayudarte a “poner un pie fuera”.

Paso 6º. Aprender a regular la sensibilidad en las relaciones personales

Una PAS puede identificar conceptos sobre qué debería hacer, qué se espera de mí, qué sucedería tanto en mí como en la otra persona si no se realiza lo que de mí se espera… Este proceso, envuelto tanto en una reacción como en una empatía emocional más elevada, puede difuminar los límites personales. Aprender a regular la sensibilidad cuando se trata de entregar o responder en función de las necesidades de quienes nos rodean es de máxima importancia ya que se trata de encontrar el equilibrio con nuestro entorno.

En muchas de las actividades que organizamos, se han tratado la alta sensibilidad y el mundo laboral, la alta sensibilidad y las relaciones personales… con el fin de compartir vivencias y puntos de vista sobre estos aspectos.

Paso 7º. Encontrar nuestro nivel óptimo de activación

Todos necesitamos estar activados: si nos aburrimos, quedamos con un amigo o vamos al cine, pero si nos sobreactivamos, preferimos pasear a solas en un parque o nos retiramos a descansar. Existe un intervalo en el que nos sentimos cómodos y tanto si caemos por debajo como si lo superamos, activamos palancas para volver a estar dentro de ese intervalo. Conocer ese intervalo nos podrá llevar al nivel óptimo de activación. Si además de ser PAS, es una persona que es buscador de sensaciones, tendrá un intervalo más estrecho, ya que la posibilidad de aburrimiento será mayor.